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Mujeres de
libertad
Marta Watts Mier*
Desde ahora los nombres de
Hidalgo, Morelos, Allende, Guerrero y muchos más serán constantemente
realzados y remembradas sus hazañas por la patria. Definitivamente
fueron hombres valientes, con integridad y la capacidad de pensar y
actuar para el bien común. Como padres de familia, debemos recordarles a
nuestros hijos que las libertades y garantías que gozamos en nuestro
país se lograron gracias a los movimientos sociales que forjaron una
nación libre e independiente. Pero también es nuestro deber decirles que
no sólo los hombres participaron en la Independencia de México. El rol
de las mujeres en nustra historia ha sido minimizado al grado que de
acuerdo a una encuesta a jóvenes de bachillerato, el 89 por ciento del
alumnado no pudo nombrar a ninguna de las heroínas de la independencia.
Lo curioso es que a pesar de
las condiciones limitadas en que se encontraban las mujeres del siglo
19, restringidas en la educación, bajo el yugo absoluto de sus padres o
maridos, sin tener la posibilidad de expresar sus opiniones o de actuar
diferente a lo que se esperaba de ellas, fueron capaces de involucrarse
y ayudar a realizar el sueño de libertad de todo un país. Hay que
recordar a Altagracia Mercado, “Heroína de Huichapan, Hidalgo”, que con
su propio dinero armó un pequeño ejército para luchar por la libertad.
Luisa Martínez, que luchó junto a su marido en Michoacán y al momento en
que la iban a fusilar, gritó con sus últimas fuerzas: “Como mexicana
tengo el derecho de defender a mi patria”. Recordemos a María Soto la
Marina, Gertrudis Bocanegra, Leona Vicario Fernández, Mariana Anaya,
Petra Arellano, Francisca Torres, Antonia Ochoa, María Dolores Basurto y
su hija Margarita, Carmen Camacho, María de Jesús Iturbide, María
Antonia García, Gertrudis Jiménez, María Andrea (La Campanera), Juana
Villaseñor, Josefa Sixtos, Antonia Piña, y muchas más que ofrendaron sus
bienes y sus vidas por la causa. Pocas son conocidas, pero todas
lucharon por un mismo deseo: ver a su patria libre. Sufrieron el flagelo
de la guerra y muchas de ellas fueron fusiladas sin tener un juicio
justo. Entre ellas, destaca una mujer con una vida extraordinaria en
todos los sentidos, doña Josefa Ortiz de Domínguez, La Corregidora. Sin
su colaboración, la independencia se hubiera retrasado varios años en
comenzar. Rebeca Orozco, talentosa escritora que después de pasar cuatro
años investigando la vida de La Corregidora escribió un libro excelente,
Tres Golpes de Tacón, donde se puede leer y disfrutar la vida y
aventuras de esta gran mujer.
*Dirija sus
comentarios a: ezwa76@hotmail.com |
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De la olla al alebrije
Guadalupe Gonzalez Muciño *
Uno no imagina que los objetos
de barro de la cocina o los “recuerditos” de aquel paseo a provincia que
decoraban la sala de nuestra abuela se encuentren en un museo. Pues sí.
Y más: En una joya del Art-decó, edificio maravilloso donde estuvo la
Estación Central de Policía y Bomberos (1928-1957) y escenario de
películas como El bombero atómico (1950) con Cantinflas, se acogen las
mejores expresiones artesanales de nuestro país. El Museo de Arte
Popular (MAP) es un espacio vivo y divertido que contiene siglos de
historia. Cada rincón da cuenta del artesano que sin proponérselo
convierte un metate, un molcajete, una olla o una cazuela en obra de
arte: elementos de la vida cotidiana que se transforman en piezas de
colección. Dar forma al barro, a las fibras vegetales, manejar el
infinito mundo de los colores y formas que existen en la naturaleza,
rebasa la mera concepción utilitaria para transformarse en una pieza con
valor artístico, siempre ligada a las creencias y visión del cosmos.
Desde marzo de 2006, el MAP
impulsa y promueve el oficio de nuestros artesanos. Su exhibición
permanente presenta “La vida cotidiana”, con objetos con funciones
utilitarias y decorativas; “Lo Fantástico”, donde se muestra el desborde
de la imaginación, originalidad y el potencial plástico, con la
tradición de la magia viva mediante la desinhibición expresiva, la
estética onírica y el encanto de la ingenuidad. Es asombroso ver ahí el
sincretismo manifiesto con la llegada de la religión católica. Los ritos
sagrados de las comunidades indígenas actuales contienen importantes
dosis de fervor y elementos mágicos. Los objetos del arte popular forman
parte de ellos, concentran la simbología y expresan los conceptos de
trascendencia, magia, vida y muerte y el misterio de las divinidades, la
religión y el mito. Los artesanos se han valido de técnicas como el
bordado, la talla, la escultura, el repujado o el calado en metal y
papel. En el MAP se pueden disfrutar también exposiciones temporales,
talleres para niños y adultos. El sábado 24 de octubre próximo
organizará La Noche de los Alebrijes, un desfile de esas artesanías
monumentales y únicas, hechas sobre todo de cartón y laca, que después
se exhibirán en Paseo de la Reforma hasta el 8 de noviembre. Y el 7 de
noviembre se realizará el Tercer Concurso de Piñatas Mexicanas. El museo
se encuentra en Independencia, entre Revillagigedo y José Azueta, frente
al Teatro Metropolitan y a dos cuadras de la estación Juárez del Metro.
Su horario es de martes a domingo de 10 a 18 horas y los jueves hasta
las 21 horas. La entrada tiene un costo de 40 pesos y los domingos es
gratuita
* Promotora cultural linardo@yahoo.com.mx |