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A las
construcciones de la colonia Extremadura Insurgentes que
la delegación Benito Juárez ha reconocido como
irregulares y la advertencia de la UNAM acerca de que
seis de cada 10 edificios nuevos en la demarcación
presentan fallas estructurales que ponen en riesgo la
seguridad de sus habitantes, se suma ahora la alerta que
hace el Gobierno del Distrito Federal por los daños que
provocan edificios nuevos a viviendas contiguas. De
acuerdo con el oficio SPC/ SCPPP/DGP/211/2010, que
emitió el director general de Prevención de la
Secretaría de Protección Civil capitalina, Óscar Roa
Flores, como respuesta a una solicitud de información,
durante los últimos 24 meses se han revisado 105
inmuebles, de los cuales 25 fueron identificados como de
“alto riesgo”.
Al menos tres casos en diferentes
puntos de la demarcación, que ya habían sido denunciados
durante la gestión de Germán de la Garza, fueron
advertidos por Protección Civil del DF en oficios
dirigidos al delegado Mario Palacios, de los cuales
Libre en el Sur tiene copia; se habla de un “alto
riesgo” de que colapsen viviendas como consecuencia de
que a sus lados se levantaron edificaciones nuevas sin
guardar la separación mínima en las colindancias. Un
caso destaca por su gravedad, a tal grado que la
dependencia solicitó la evacuación temporal y preventiva
de los habitantes del inmueble. Se trata de un predio
ubicado en la calle de Horacio Nelson 202, en la colonia
Moderna, donde de acuerdo al oficio 39/2010 de
Protección Civil hay un inmueble de dos plantas y
aproximadamente 30 años de antigüedad en el que se
observaron fisuras en forma diagonal y longitudinal “en
todos los muros”.
Lo más
alarmante es que, como ocurre con inmuebles de Narvarte
y Del Valle, “se observó que, ante la presencia de un
evento sísmico de magnitud considerable, el inmueble de
la calle Horacio Nelson podría chocar con el de la calle
Santiago 78, pues éste último, de reciente construcción,
fue levantado sin la separación que establece el
Reglamento de Construcciones del Distrito Federal”. El
dictamen establece que las losas del entrepiso de la
casa “presentan fisuras en sus terminados sin que exista
aún desprendimiento de los mismos, ya que como se
observa y lo expresan los dueños del inmueble han
realizado un mantenimiento menor evitando el
desprendimiento o desconchamiento de los mismos”. El
inmueble también “presenta un desplome hacia el lado
oriente, colindante con la construcción contigua marcada
con el número 78 de la calle de Santiago”.
En el caso
del inmueble de Narvarte, ubicado en Pestalozzi 541,
entre Romero de Terreros y Luz Saviñón, que fue
consignado en el oficio 38/2010 de Protección Civil, se
dice que tras la revisión se determinó también el “alto
riesgo” que existe para sus habitantes ante la
eventualidad de sismos intensos. “El inmueble presenta
fisuras en sus muros en forma diagonal y horizontal,
“observándose en el balcón de la terraza de la fachada
el desprendimiento de parte del concreto del
recubrimiento, dejando expuestas las varillas”, pone el
documento. Asimismo, “se observó que el marco de la
puerta de la entrada se encuentra descuadrado; esto
debido a un asentamiento diferencial que presenta el
inmueble, lo que dificulta además el cierre y apertura
de las puertas, así como de las ventanas del mismo”.
Protección
Civil también dio la alarma a la DBJ sobre una vivienda
ubicada en Cerrada de Eugenia número 19, en la colonia
Del Valle. De acuerdo a su oficio 42/2010, dirigido al
delegado Palacios el pasado 11 de enero, se observó en
el muro de colindancia por la parte superior de la casa
una fisura en forma transversal. Se explica que en el
límite al norte del predio existe una construcción
nueva, cuyos tapiales –en malas condiciones y propensos
a colapsar— están colocados por la parte de la casa
afectada. En la verificación también se observó la
existencia de filtración de agua pluvial en los muros
colindantes, por falta de protección entre los mismos.
Adriana Zamacona, propietaria de la vivienda dañada,
clamó por la intervención de la DBJ a fin de garantizar
su seguridad, pues en la parte central de la colindancia
con la obra nueva hay una separación de tan sólo cuatro
centímetros. |