Francisco Ortiz Pinchetti
Es una infamia. Es como quitarle la inocencia a un niño, arrebatarle el cochecito de madera y aplastarlo con el zapato. Como ponerle un espejo enfrente a un enano. Patearle el bastón a un ciego. Cortarle las alas a un gorrión. Amarrarle las patas a un conejo. No se vale. Finalmente, ¿a quién le hacía daño Andrés Manuel jugando al presidente legítimo? En realidad, nadie lo tomaba en serio. Ni él. ¿O será que de veras se sentía presidente cuando se terciaba su “banda presidencial” de tafetán sobre el pecho? Era más bien divertido verlo, aunque rayara en lo grotesco. Finalmente inocuo, en todo caso. ¿Por qué entonces tanta saña?
La decisión del IFE de prohibir llamarle “presidente legítimo” es un exceso. Sólo demuestra que efectivamente esa entidad perdió ya todo viso de autonomía y actúa por mandato del “espurio” sólo para incomodar al tabasqueño, para hacerle la vida más azarosa, para molestarlo, para atacarlo como bien denuncia este jueves la versión impresa de ‘El sendero del Peje’, un periódico, el único, que refleja la autenticidad de la lucha obradorcita a favor del pueblo de México, desde un nivel francamente de excelencia periodística, ejemplar. No en balde está dirigido por don Federico Arreola, de cuyo talento, congruencia y honestidad hay sobradas muestras. Y por si fuera poco, les quitan, les roban casi un millón de pesos al PRD y al PT por haber utilizado en spots de radio y televisión el honroso título de “presidente legítimo” que el excandidato presidencial se autoimpuso, es cierto, pero interpretando certeramente el sentimiento y la voluntad de la inmensa mayoría de los mexicanos.
Lo curioso es que el ataque del IFE coincide con otro, igualmente infame: la publicación de una encuesta en la que el exlegítimo aparece por debajo de su excarnal Marcelo en las preferencias electorales de los simpatizantes perredistas ante una eventual disputa entre ambos por la candidatura presidencial del Sol Azteca para 2012. ¡No puede ser tamaña confabulación! Habría de preguntar quién mando inventar y pagar esa encuesta, seguramente truqueada –como aquellas de 2006 en las que Felipe Calderón lo alcanzaba y luego lo superaba sin remedio a pocos días de la elección espuria y fraudulenta-- que publicó ‘El Universal’, uno de los periódicos de la derecha que hacen el juego a los enemigos del pueblo y construyen cercos de desinformación en contra del propio Andrés Manuel.
Por si fuera poco, a la Suprema Corte de Justicia de la Nación se le ocurre de manera simultánea a esas canalladas fallar que la reforma a la Ley del ISSSTE es constitucional y defiende a los trabajadores, con lo cual se vinieron abajo los cientos de miles de demandas de amparo que provocó AMLO con sus arengas en contra de las modificaciones a ese ordenamiento que según él lesionaba los intereses de millones de burócratas.
No puede ser cierta tanta desgracia, tantos descalabros pejianos en una sola semana.Es pertinente hacer un llamado a la poca gente sensata que queda en este país, para que se manifieste abiertamente en contra de la infamia –una más— de que ha sido víctima el Caudillo de Macuspana, el Prócer de la Democracia, el Lázaro Cárdenas del Siglo XXI. Qué salgan a las calles y exijan la revocación de la sanción absurda acordada por el IFE, la cancelación de las multas y el reconocimiento a Andrés Manuel López Obrador no sólo como legítimo de toda legitimidad, sino como un héroe dispuesto a ofrendar incluso su vida por la Patria. Válgame. ofrancisco6@aol.com